sábado, 15 de abril de 2017

¿CÓMO SE MANIFIESTA UN DÉFICIT DE AUTOESTIMA?

Siempre que se habla del concepto autoestima está bien diferenciarla del término auto-concepto. Aunque puedan parecer lo mismo, teóricamente auto-concepto hace referencia a la representación mental que la persona tiene de sí misma. Es la parte más objetiva. Sin embargo, el concepto de autoestima, hace referencia a la valoración (en positivo o en negativo) de ese concepto de nosotros mismo. Por ejemplo, dos personas pueden tener el concepto de que su nariz es chata (algo objetivo, se refiere al autoconcepto) pero, mientras que para una es algo adorable y le encanta su nariz, para el otro es algo horrible tener una nariz tan pequeña (esta valoración se refiere a la autoestima). 

Los modelos de la autoestima, generalmente hablan de un concepto multifactorial, es decir, la autoestima estaría configurada por la valoración que hacemos de nuestras capacidades en los diferentes contextos y escenarios en los que nos movemos y la valoración que nos hacemos en ellos. Estos factores podrían ser la valoración de nuestro aspecto físico, nuestro rendimiento en el trabajo o en clase, como creemos que nos relacionamos con los demás, nuestra personalidad, etc.

Todas estas áreas van configurando la autoestima de la persona y un déficit de autoestima, no tiene por qué darse en todos ellos, sino que uno puede considerar que no es una persona especialmente guapa, pero sí que es un gran profesional. En este caso se estaría hablando de un déficit de autoestima situacional. Sin embargo, cuando este déficit de autoestima se presenta en todas las áreas, se habla de un déficit global, y genera un malestar en la persona independientemente de la situación a la que se exponga. En estos casos se suele presentar además:
  • Un elevado nivel de autoexigencia y perfeccionismo
  • Una gran inseguridad a la hora de tomar decisiones por miedo a equivocarse
  • Un estado de tristeza y evitación social
  • Y sufrimiento emocional
Este déficit de autoestima afecta a su relación respecto a sí misma, a su relación con respecto a los demás y a su relación con respecto al mundo.

Con respecto a sí mismo

El deseo de perfeccionismo va unido a la rigidez mental y a la falta de espontaneidad.

Las dificultades a la hora de tomar decisiones en las que no pueden controlar todas las variables.
Se autoevalúan continuamente y se comparan con su “yo idean”, consideran como creen que los demás quieren que sea y se valoran con  autoinstrucciones como “me va a salir mal”, “todo el mundo está mirándome”.

Son extremadamente críticos consigo mismos.  Enjuician constantemente sus acciones, buscando que sus actos sean realizados de una manera sin imperfecciones, de lo contrario su comportamiento no vale nada.

Sienten un gran miedo a cometer errores y equivocarse. No pueden ni deben permitirse ningún fallo. De este modo suelen ser evitativos en aquellas situaciones en las que anticipan errores.

Y por supuesto, buscan la aprobación de los demás.

Con respecto a los demás

Esperan que las cosas salgan como quieren, de lo contrario se ofuscan y comienzan a criticar a los demás de la misma manera que lo harían con ellos.

Necesitan ganar y demostrar que son los mejores. No juegan con el objetivo de disfrutar, si no de demostrarse a sí mismos y al resto lo buenos que son, aunque no lo hacen de una forma confiada.

Cuando pierden, reaccionan de forma exagerada y esa experiencia suele entrar a forma parte de su historia de fracasos.

Les cuesta relacionarse con los demás, pues tienen miedo a hacer el ridículo o que alguien critique su comportamiento. Suelen tener dificultades a la hora de hablar en público, por la sensación de sentirse observados y juzgados.

Suelen interiorizar sus problemas y de pronto, cuando nadie lo espera y llevan acumulada gran carga de estrés, estallan. Reaccionan de forma agresiva para descargar la frustración que han acumulado.

Con respecto al mundo

En este caso tienen que ver más con los pensamientos irracionales con respecto al mundo y al futuro, especialmente:

  •         Focalización en lo negativo
  •         Descalificación de experiencia positivas
  •         Dicotomía
  •         Generalizaciones


El estilo atribucional de los sucesos suele ser externo y estable. Las personas con baja autoestima desean que todo esté bajo su control y, como van acumulando experiencias en las que esto no es posible, poseen un “locus de control externo”, considerando que las situaciones no son como deberían.

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